Amor Elefante cumpliendo años en Plasma
junto a Valentin y los Volcanes y La ola
Cronista: Dylan Tyler www.myspace.com/dylanistyler
El final del otoño es verde y va dejando de crujir. Es seco y duro y
cortante como el viento de algunas de las mañanas solares de, justamente, el
inicio del invierno. Tambien verde y valla que duele de bien. Anoche la
noche tenia eso que tienen la felicidad y la tristeza cuando se juntan y se
toman un cafè y se van a la cama a mirar una película. O al menos algo asi pensè cuando volvi a la ciudad en un chevallier repleto pero silencioso,
oscuro y hasta -por única vez- entrañable.
Seb me habia prestado su
reproductor portàtil de peliculas y yo lo acomode en mi falda y entonces vi
Escape from N.Y porque no recordaba haberla visto nunca. Màs tarde volvia a
casa para saludar, cenar y salir al bar a ver el rock. Llegamos con Sara y el
lugar estaba vacio. En la esquina dos chicas demasiado lindas para cualquier
cosa esperaban algo que bien podria haber sido un colectivo, un taxi, un par de
amigos,
las buenas noches o invitaciones personales al show. Quien sabe. Una
de ellas, la màs bonita, me miró y y creo haberle prometido amor eterno sin
siquiera haber abierto la boca.
Tras tocar el timbre de Plasma un tipo nos
abrió la puerta en un gesto que agradecí por màs o menos media hora. Otro
tipo algo màs gordo y calvo pero con rulos largos dormia en un sillón. Arriba
sonaba, seis decibles abajo, el ensayo sonoro de las Amor Elefante y yo
pensaba, es la mejor banda de chicas lindas que he escuchado en los últimos
tiempos y que no tardarán en salir con un disquito que entonces pondre en las
mañanas de la oficina si es que aùn estoy en la oficina, y màs tarde la
ciudad las descubrirá...y tambien lamentaba que Seb se las
perdiera nuevamente. La sensación musical o quizás la música sensacional no
debe perderse nunca.
El tipo de bigotes de La Ola subio las escaleras y casi
le pisamos los talones pero jamás se dio cuenta, luego los saludamos, pagamos la entrada, recibimos los regalos de las chicas hermosas con
bonetes-chupaletas y linternmitas pequeñas con forma de sables laser-.
Tambien saludamos a Los Migues disfrazados y por primera vez nos sentamos en el
pequeño bar mal acomodado. Siempre he pensado lo mal acomodado que están los
sillones y las mesas cuadradocristalinas de plasma. O quizás la idea es
justamente mal acomodarse y entonces
pararse y bailar. Si.
Sentados
tomamos Tia Marias y licuados de Ananà. En algún momento inesperado, supongo
que unos cinco o 20 minutos antes de que empezara el recital de las
elefantásticas cumpleañeras, aparecio la chica inigualable de las fotos y
escuche que dijo: Dylan Tyler...Sara Mei. Y Sara repitio nuestros nombres y
ellas se saludaron y entonces yo dije Noe. Feliz Cumpleaños.
Noté
enseguida su forma de vestir y de andar y de ser, e incluso algunas cosas en su
voz mientras escuchaba una canción de Pulp del This is Hardcore y ya sobre
el recital, hablaba con Sara de lo linda y gigante que es la guitarrista con su
guitarra, lo bien que suena la baterìa y - la - voz - de - la (con sus extrañas
frases en tiempo) y por supuesto lo tanto que me gusta siempre la cantante y
tambien que bien que queda el aire de los vientos y/o que copado tiembla el
bajo del tipo cometa. Y eso y los coros angelicales y las luces de la fiesta
y los banderines que proyectaban sombras en color 3-D,lo hacian un recital
estupendo.
Lo mismo sucedio con Jo, Valentin y los volcanes. Todos ellos
que son uno solo y funcionan eléctricos y todo el timepo están explotando y
generando algo que no pasa con muchas bandas, no se bien que es. Creo que son
lo bueno de las canciones o lo rápido y honesto de su paso por el
escenario.
Extraños, grandes, disonantes, melancólicos y rocker amistosos de
canciones casi automáticas de frases hipnótico ligeras y lo mejor de todo, recordables, simples, agradables y bien escritas. PlasmaN. Todo el tiempo.
Incluso a veces me pareciera que sufren incontrolablemente. Algo que no pasa
con muchas bandas, no se bien que es, pero esta buenisimo.
Estaba parado
frente a la banda y terminaba una canción y el cantante llamaba a Rocio y detrás
de ellos un robot uba y venia por la ciudad en color video.
Y los chicos
cantaban los temas conocidos y yo miraba a la gente detras que tambien miraba a
la gente y se movian y el tipo de la barra preparaba un trago y una chica
bailaba y las Amor Elefante reian y saltaban y entonces yo hubiese dado
cualquier cosa para que alguien me preguntase en aquel momento que me
parecia todo eso. Hubiese respondido que todo eso, todo el momento, todo el
rato, son como dercargas luminosas musicales que se suceden y se van y vienen y
se me van luego, para siempre.
A menos que escriba sobre el asunto y trate de
hacerlas un recuerdo de notepad.
Daria cualquier cosa porque mi memoria
retenga un poco màs aquella buena noche.
La Ola que queria ser Chau quiere
ser siempre Chau. Y lo bueno es que nunca termina de saludar, de romperse del
todo.
Y todo el tiempo Plasma y Splash!. La pintura màs divertida de
Hokusai. La Ola es genial. Creo que mire a Sara para decirle lo mucho que me
divertia la situación de los problemas con el sonidista. Noe se sacaba fotos con
sus esposas. Y que tanto Migue, como Melina, Rocio y el tipo de bigotes que
toca la guitarra son siempre geniales y es como una de esas bandas que nunca
fallan por màs que fallen o se equivoquen. Lo realmente bueno de las bandas
es la honestidad sonora, la honestidad musical y en definitiva la honestidad en
todos los estados abarcativos del termino. La Ola no termina nunca y baña a
todo el mundo. O al mundito. O al mundial. Al mapamundi.
En fin. Plasman.
Todas ellas. Todo. No queda mucho más por decir.
Bueno si, una cosa más.
Ha sido el primer mejor dia del invierno en mucho tiempo. Ha sido verde y
oscuro, tranparente y frio por supuesto, pero festivo e incluso
luminoso.
Osea, ha estado genial.